Descripción: PROPÓSITO: Describir las características de la superficie ocular y las pruebas de función lagrimal
en un grupo de pacientes diagnosticados con uveítis, para identificar si existe un fenotipo clínico de
uveítis donde las alteraciones de la superficie ocular sean más comunes.
JUSTIFICACIÓN: La uveítis anterior puede modificar parámetros corneales estructurales y
funcionales debido a sus efectos en el endotelio y a la cercanía de la úvea anterior con la córnea.
Algunos estudios han reportado resultados anormales de pruebas de función lagrimal en pacientes con
uveítis autoinmune, lo que sugiere que la inflamación intraocular puede alterar los componentes y la
homeostasis de la película lagrimal, causando enfermedad de ojo seco (EOS).
MÉTODOS: Revisamos 417 historias clínicas desde enero de 2013 hasta junio de 2021 en un centro
de uveítis en Bogotá, se incluyeron los pacientes con síntomas de EOS y con resultados de pruebas de
función lagrimal. Para el análisis se registraron las características demográficas, clínicas y
paraclínicas. Se realizó un análisis descriptivo para todas las variables analizadas.
RESULTADOS: Un total de 29 pacientes fueron analizados, 75,8% fueron mujeres y la edad
promedio en la primera consulta fue de 50,9 (DE +/- 16,7). Las etiologías más frecuentes fueron
patrón inmune mixto (34,4%), idiopática (27,6%), autoinmune (24,1%), entre otras. El diagnóstico
más frecuente fue la espondiloartritis HLA-B27+ encontrada en ocho pacientes, seguido de lupus
eritematoso sistémico y síndrome de Sjögren (dos de cada uno). La localización anatómica más
frecuente de la uveítis fue anterior (75,8%), seguida de panuveítis (13,8%), intermedia (6,9%) y
posterior (3,4%).
Las características clínicas más comunes de la uveítis fueron: inflamación no granulomatosa, inicio
insidioso, duración limitada, curso recurrente e inflamación inactiva. Curiosamente, la mayoría de los
pacientes presentó al menos una recaída de uveítis (86,2%) durante el seguimiento.
Los síntomas más frecuentemente referidos por los pacientes fueron dolor y visión borrosa (62% cada
uno) seguidos de fotofobia (58,6%), baja visión (41,3%), entre otros. Todos los pacientes tuvieron al
menos un resultado anormal en una prueba de superficie ocular. El promedio del tiempo de ruptura de
la película lagrimal, la altura del menisco lagrimal y la prueba de Schirmer fueron inferiores a los
valores normales. El 55,1% de los pacientes tuvieron disfunción de glándulas de Meibomio y uno de
ellos, infección por Demodex. Finalmente, el 93,1% de los pacientes usaban lubricantes oculares
(promedio de 1,58 gotas/d), 1 de ellos requirió uso de ciclosporina tópica.
CONCLUSIÓN: La uveítis y la EOS son entidades complejas, donde la autoinmunidad y la
inflamación juegan un papel fundamental. Aunque no existe una vía fisiopatológica que pueda
explicar la EOS como consecuencia directa de la uveítis, teniendo en cuenta nuestros resultados,
sugerimos realizar pruebas de función lagrimal y de superficie ocular en pacientes con uveítis
recurrente que permanecen sintomáticos a pesar de un control adecuado de la inflamación,
especialmente en mujeres con uveítis anterior, o uveítis secundaria a espondiloartritis HLA B 27+,
que fueron las más afectadas.
CONSIDERACIONES ÉTICAS: Este estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la
Universidad del Rosario (DVO005 1509-CV1398) y se adhiere a los principios éticos para la
investigación humana establecidos por la Declaración de Helsinki, el Informe Belmont y la
Resolución Colombiana 008430 de 1993. La confidencialidad de la información ha sido preservada
con base en la ley de Habeas data (Ley Orgánica 1581 de 2012).