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Título: OBSTRUCCIÓN DEL CONDUCTO NASOLAGRIMAL SECUNDARIA A EXPOSICIÓN A YODO RADIOACTIVO: REPORTE DE DOS CASOS
Autor(es): Gabriel Eduardo Burbano Montenegro, Angela María Dolmetsch
Institución: Pontificia universidad Javeriana - Cali. Clinica de Oftalmología de Cali
Descripción: La terapia con yodo radioactivo (I-131) se usa en los carcinomas de tiroides, para erradicar residuos tiroideos posteriores a la tiroidectomía. Usualmente se usan dosis iguales o superiores a 100 milicurios (mCi), sin embargo, la exposición a estas altas dosis está asociada al desarrollo de obstrucción del conducto nasolagrimal (CNL), debido a la presencia del simportador sodio/yodo (NIS) que le permite la captación del I-131 por las células epiteliales, lo que genera inflamación, fibrosis y estenosis.
La obstrucción del CNL puede ser unilateral o bilateral, presentándose en un rango de 6 meses hasta 10 años tras la exposición. Se manifiesta con epífora crónica y secreción, requiriendo posteriormente manejo quirúrgico a través de la dacriocistorrinostomía (DCR). La obstrucción del CNL en pacientes sometidos a I-131 por carcinomas tiroideos, se presentan entre el 2-18% de los casos, y es más frecuente en mujeres, por lo que es importante conocer los efectos del I-131 en la vía lagrimal y su respectivo enfoque terapéutico. Se presentan a continuación dos casos de pacientes con antecedentes de carcinomas tiroideos que fueron expuestas a terapia con I-131 y desarrollaron posteriormente obstrucción del CNL.
El primer caso se trata de una mujer de 30 años con antecedente de carcinoma papilar de tiroides manejado con tiroidectomía y terapia adyuvante con I-131 (100 mCi) 10 años previo a la consulta actual. Acude al servicio de oftalmología con historia de epífora y secreción de 5 años de evolución en el ojo izquierdo (OI) asociado a eritema en canto medio ipsilateral. A la valoración oftalmológica se encuentra en el OI aumento del menisco lagrimal y un saco lagrimal grande y doloroso con secreción a la expresión del mismo. Se realizó la prueba de irrigación encontrándose obstrucción del CNL en el OI. En el ojo derecho la vía se encontraba completamente permeable. Se hizo diagnóstico de dacriocistitis aguda secundaria a dacrioestenosis y se inició manejo con ciprofloxacina oftálmica y tratamiento oral con cefalexina. Posteriormente se realizó una DCR endoscópica con mitomicina C (MMC) e intubación bicanalicular del OI. El examen histopatológico del saco lagrimal evidenció tejido fibroconectivo con un infiltrado inflamatorio linfoplasmocitario severo sin presencia de lesión neoplásica. La paciente cursó con una adecuada evolución postoperatoria encontrándose permeable al segundo mes postquirúrgico.
El segundo caso se trata de una mujer de 42 años con antecedente de carcinoma papilar de tiroides manejado con tiroidectomía más I-131 (300 mCi) hace 8 años. A los 2 años tras la exposición aproximadamente la paciente empieza a presentar epífora asociada a secreción mucopurulenta frecuente. Se le realizó dacriocistogammagrafía la cual evidenció obstrucción bilateral del CNL. Al examen de la vía lagrimal se observó aumento marcado del menisco lagrimal bilateral y a la prueba de irrigación no se logró paso de líquido a la nasofaringe. Se realizó una DCR endoscópica bilateral más intubación bicanalicular y aplicación de MMC sin complicaciones. El examen histopatológico reveló sacos lagrimales con presencia de infiltrado inflamatorio sin presencia de lesiones malignas. En los controles postoperatorios la paciente se encontraba permeable y sin epífora
En pacientes con antecedentes de carcinomas tiroideos manejados con I-131, se debe realizar un adecuado y periódico examen de la vía lagrimal dado que las dosis que se usan se asocian a obstrucción del CNL, especialmente en pacientes del sexo femenino. El manejo actual recomendado es una DCR endoscópica con MMC para evitar recurrencias.
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