Descripción: Justificación: La uveítis no infecciosa (UNI) es considerada una enfermedad de origen inmunológico, sin embargo, aún existen dudas frente a sus características autoinmunes (EAI), autoinflamatorias (AI) y mixtas 1,2. Se ha descrito comúnmente como una manifestación clínica de las enfermedades inmunomediadas (EIM). Hasta la actualidad ningún estudio ha descrito las características de concurrencia de la UNI y EIM, ni sus patrones clínicos de agregación inmune. Analizar los postulados de la tautología autoinmune en un escenario en el que la UNI es considerada una entidad nosológica independiente y estudiar sus patrones clínicos de agregación 3. Métodos: Estudio observacional descriptivo de corte transversal. Los datos se obtuvieron mediante historias clínicas electrónicas de un centro especializado en Bogotá, Colombia entre el 2013 al 2021. Se incluyeron todos los pacientes con diagnóstico de UNI comprobada mediante paraclínicos e historia clínica, se excluyeron pacientes con diagnósticos de UNI en los cuales la enfermedad índice incluyera la uveítis como criterio diagnóstico. Los datos se analizaron mediante un análisis de conglomerados jerárquicos aglomerativos. En primer lugar, se compararon las variables con la "enfermedad índice" (la primera enfermedad en manifestarse) y se mostró el valor-P para encontrar qué variables tenían una relación significativa para realizar la agrupación mediante el coeficiente de Gower. Posteriormente, realizamos un análisis multivariado y construimos un modelo de regresión lineal multinomial, en donde la variable dependiente era la "enfermedad índice". La medida de asociación fueron los pesos β obtenidos. Por último, para identificar los patrones de agregación clínica de la uveítis, se utilizó la función de R "p heatmap"; para dibujar mapas de calor con las variables más relacionadas con poliautoinmunidad (PoliA). Resultados: Se analizaron 218 pacientes con uveítis no infecciosa. La mayoría de los pacientes eran mujeres (69,3%). Las características clínicas más comunes fueron el curso recurrente (51,8%), la duración persistente (60,6%) y el inicio insidioso (62,4%). Las localizaciones anatómicas más frecuentes fueron la anterior y la panuveítis. En cuanto a la PoliA se encontró que 36 pacientes (16,5%) tenían PoliA latente, y 100 pacientes (45,9%) tenían PoliA manifiesta y, de ellos, 22 (10,1%) tenían Síndrome autoinmune múltiple. La autoinmunidad familiar se presentó en 36 (16,5%) y la enfermedad autoinmune familiar se presentó en 9 (4,13%) de los pacientes respectivamente. Encontramos 22 enfermedades índice y 28 enfermedades que coexisten, agrupadas en seis clústeres de asociación en el dendograma (Fig 1), el cual evidencia cómo la uveítis autoinmune (UA) y la uveítis idiopática (UI) se agrupan independientemente, y cómo las EAI y las AI tienen patrones de presentación independientes. Los pacientes con PoliA tenían una media de 2,3 enfermedades. Las enfermedades índice más comunes fueron UI, UA y el síndrome de Sjögren. La PoliA tuvo una asociación estadísticamente significativa con complicaciones como membrana epirretiniana y edema de disco óptico. Conclusión: Se observó que, al considerar la uveítis como una entidad nosológica independiente, esta cumple con los postulados de la tautología autoinmune evaluados (agregación familiar, predominancia en mujeres, poliautoinmunidad latente y manifiesta). Por otra parte, la PoliA es un fenómeno común entre los pacientes con uveítis no infecciosa que puede contribuir como factor de riesgo en el desarrollo de complicaciones. Así mismo, las variables clínicas pueden ayudar a predecir el patrón de agrupación de estas enfermedades por lo cual ameritan una especial atención.