Descripción: Propósito:
Presentar el caso de un paciente masculino joven que cursa con uveítis anterior bilateral asociado a alteraciones renales.
Justificación: El síndrome de uveítis y nefritis tubulointersticial (TINU), es un trastorno inflamatorio raro sin etiología específica que afecta los sistemasrenal y ocular. Se han reportado asociaciones con enfermedades autoinmunes, infecciosas e incluso medicamentos. Se observaprincipalmente en población joven (niños y adultos), siendo el sexo femenino el más afectado. En la literatura se reporta que hasta el 32% las uveítis anteriores bilaterales de aparición súbita en pacientes menores de 20 años son secundarias a TINU. Los pacientes presentan uveítis anterior bilateral precedido por nefritis tubulointersticial (NTI) que es causada por infiltración de células inflamatorias del parénquima renal generando daño tubular y siendo el responsable del 15% de todas las lesiones renales agudas. Se desconoce elmecanismo fisiopatológico exacto; las hipótesis aceptadas consideran una reacción inmunomediada desencadenada por las condicionesambientales en niños genéticamente susceptibles.Corresponde a un diagnóstico de exclusión; para su confirmación requiere de una biopsia renal para estudios histopatológicos. Por subaja incidencia no se ha establecido un esquema de tratamiento específico; el abordaje principal consiste en esteroides tópicos y ciclopléjicos para la uveítis anterior y esteroides sistémicos para el compromiso renal. Esta patología tiene pocos casos reportados en laliteratura, y es aún menos común en Colombia por lo que es un caso interesante para reportar.
Métodos: Descripción del caso
Resultados: Paciente masculino de 16 años con cuadro clínico de 2 meses de evolución de ojo rojo, dolor y fotofobia inicialmente en ojo derecho yque había sido manejado previamente como uveítis anterior aguda con prednisolona y tropicamida tópica. El cuadro progresa 1 mes después con aumento de los síntomas y compromiso bilateral por lo que remiten a valoración de urgencias de oftalmología. A su ingresoa nuestra institución es valorado inicialmente por el servicio de medicina interna por alteraciones a nivel renal, por lo que solicitanexámenes generales y valoración por urgencias de oftalmología. Al examen físico encontramos una agudeza visual con corrección 20/25 para el ojo derecho (OD) y 20/20 para el ojo izquierdo (OI). En el examen con lámpara de hendidura de su OD se encuentran precipitados retroqueráticos finos, Tyndall 2 , flare 2 , pupila discórica hiporreactiva con sinequias posteriores en 360 grados, una membrana inflamatoria y un cristalino ligeramente opaco. En la fundoscopia,encontramos celularidad vítrea, disco hiperémico de bordes definidos, excavación de 0,4, mácula sana, retina aplicada en 360 grados ydos lesiones inferiores tipo snowball. En el OI evidenciamos tyndall 3 , pigmento en la cápsula anterior del cristalino y fundoscopia normal. Los resultados de la tomografía de coherencia óptica macular son compatibles con la biomicroscopia con hallazgo de celularidadvítrea y puntos hiperreflectivos en la membrana limitante interna junto con vasos coroideos engrosados. La angiografía con fluoresceína muestra hiperfluorescencia del disco tardío en ambos ojos. Dado que recibimos informe de proteinuria y glucosuria en el análisis de orinay aumento de la creatinina sérica en 1,5 mg/dl, nuestra impresión diagnóstica fue TINU o vasculitis, por lo que solicitamos otras pruebas complementarias. Dentro de los exámenes de laboratorio se encuentra proteinuria de 504 mg/24 horas, anemia normocítica hipocrómica,alanina aminotransferasa en 100 u/l, Beta 2 microglobulina en orina: 13,74 μg/mL (valores normales: 0- 0,3 μg/mL) y ecografía renal concambios leves en la ecogenicidad de la corteza renal, lo que no permite descartar nefritis derecha y cicatriz cortical renal interpolarderecha y anticuerpos antinucleares, anticuerpos anticitoplasma de neutrófilo negativos descartando lupus sistémico eritematoso yvasculitis. Durante el interrogatorio se constata que el paciente ha recibido manejo por Helicobacter pylori 4 meses previo a la consultainicial con claritromicina, amoxicilina y esomeprazol. Teniendo en cuenta los resultados de los análisis de laboratorio y los hallazgos clínicos, se considera que el paciente tiene un síndrome TINU definido según los criterios de Mandeville y asociados. Oftalmología indicómanejo con prednisolona tópica al 1% 1 gota cada hora en ambos ojos, ungüento oftálmico de tobramicina y dexametasona por la nocheen ambos ojos para garantizar disponibilidad de corticoide y también manejo midriático con tropicamida al 1% 1 gota cada 8 horas enambos ojos. Medicina interna inicia tratamiento con prednisolona oral 50 mg/día. Se obtiene mejoría progresiva del paciente por lo que esdado de alta con orden de seguimiento ambulatorio por nefrología pediátrica y uveítis. Nefrología pediátrica solicita biopsia renal e indicamanejo con azatioprina oral 50 mg cada 12 horas, prednisolona oral 10 mg diarios y calcitriol más vitamina D diario y Oftalmologíadisminuye progresivamente manejo tópico. La biopsia renal reporta infiltrados linfocíticos inflamatorios intersticiales difusos sin fibrosisjunto con proteinuria no nefrótica compatible con nefritis tubulointersticial moderada.
Conclusión: El síndrome TINU es una condición autoinmune rara, que se observa principalmente en pacientes jóvenes. Se ha aceptado comofisiopatología el desarrollo asociado a algunos medicamentos antibióticos. A pesar de que el compromiso renal suele resolverse espontáneamente y que el compromiso inflamatorio ocular responde de manera adecuada al manejo médico, el diagnóstico precoz y elmanejo multidisciplinario es fundamental en estos pacientes.